Durante el año 2025 la sociedad no se encontraba obligada a tener revisor fiscal; sin embargo, para el año 2026 superó los topes legales previstos en la normatividad vigente y procedió a designar revisor fiscal. La persona designada como revisor fiscal es contador público y, adicionalmente, mantiene vínculo laboral directo como empleado de una de las sociedades accionistas de la SAS. No obstante, la sociedad accionista para la cual trabaja no ejerce control administrativo ni dirección sobre la SAS, la cual opera de manera independiente en su gestión y administración.
