Cada vez que la entidad presente estados financieros en la “fecha sobre la que se
informa” deberá estimar el importe del impuesto sobre la renta (impuesto corriente)
considerando las normas contables para su reconocimiento y medición, así como las
normas fiscales para determinar la base gravable del impuesto en dicho periodo y así
determinar el impuesto a pagar o saldo a favor.
