El impuesto sobre las ventas – IVA es un impuesto de carácter indirecto que recae sobre una base amplia de bienes y servicios[3]. En esta clase de impuestos se distinguen dos categorías de sujetos pasivos: (i) el sujeto pasivo de derecho, que es quien asume la obligación jurídica de recaudar, declarar y pagar el impuesto y, (ii) el sujeto pasivo económico, que corresponde a la persona que soporta el costo económico del gravamen[4], esto es, el consumidor final del bien o servicio[5]
